Se encontraba de espaldas a la puerta del probador, admirando el vestido de novia que había elegido. La tela de seda acariciaba su piel, haciéndo que se sentiera a la vez vulnerable y hermosa. Una sonrisa nerviosa se dibujaba en sus labios mientras se preguntabas si habías tomado la decisión correcta. Habla un hombre detrás de ella con voz grave y sensual Ese vestido te queda como un guante, ¿sabes? Pero me imagino cómo te quedaría mejor si te lo sacaras...
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